La red original, llamada Web 1.0, se basaba en páginas estáticas programadas en HTML (Hyper Text Mark Language) que no eran actualizadas frecuentemente. El éxito de las .com dependía de webs más dinámicas (a veces llamadas Web 1.5) donde los CMS Sistema de gestión de contenidos (Content Management System en inglés, abreviado CMS) servían páginas HTML dinámicas creadas al vuelo desde una actualizada base de datos. En ambos sentidos, el conseguir hits (visitas) y la estética visual eran considerados como factores importantes.
Los teóricos de la aproximación a la Web 2.0 creen que el uso de la web está orientado a la interacción y redes sociales, que pueden servir contenido que explota los efectos de las redes, creando o no webs interactivas y visuales. Es decir, los sitios Web 2.0 actúan más como puntos de encuentro, o webs dependientes de usuarios, que como webs tradicionales.
¿En qué nos sirve la Web 2.0?
El uso de el término de Web 2.0 está de moda, dándole mucho peso a una tendencia que ha estado presente desde hace algún tiempo. En Internet las especulaciones han sido causantes de grandes burbujas tecnológicas y han hecho fracasar a muchos proyectos.
Además, nuestros proyectos tienen que renovarse y evolucionar. El Web 2.0 no es precisamente una tecnología, sino es la actitud con la que debemos trabajar para desarrollar en Internet. Tal vez allí está la reflexión más importante del Web 2.0.
Yo ya estoy trabajando en renovar y mejorar algunos proyectos, no por que busque etiquetarlos con nuevas versiones, sino por que creo firmemente que la única constante debe ser el cambio, y en Internet, el cambio debe de estar presente más frecuentemente.
¿De dónde viene el término Web 2.0?
Dale Dougherty de O’Reilly dió a conocer este término, en el año 2004 se realizó la primer Conferencia sobre la Web 2.0 y desde entonces se ha venido organizando este evento año con año en el mes de octubre.
¿Estructuración social o avance tecnológico?
Tal es el caso de los mensajeros en línea, los blogs para publicar información, las Wikis, todos ellos funcionan con tecnología inserta en los sitios web, por lo que los usuarios no tienen que hacer ninguna descarga.
Será el usuario quien publicará los contenidos, quien los administrará y quien se otorgará la debida seriedad. Tal es el caso de los blogs, pues son los usuarios quienes con el tratamiento de la información que le den pueden dar veracidad o nulidad al contenido.
Con esta conversión la web se esta fortaleciendo, recobrando la estabilidad que había perdido a finales de los noventa con el comercio electrónico. La web tiene grandes retos como organizar la información que está publicada y así hacerla de fácil acceso a los usuarios.